
Realmente estos días están siendo demasiados húmedos en la caótica Lima, hoy llueve, mañana también pasado sale el sol; Dios, nadie sabe que ponerse y como salir de casa sin caer en la huachafería climática que nos obliga a tentar entre ropa de invierno y media estación y de vez en cuando ropa mas ligera añorando los soleados días de verano.
Como todas las quincenas, mientras mi adorada madre reposa en las calidas playas del norte (para los que lean este articulo, para mi y mi grupete de amigos el norte no es Piura ni Tumbes, y mucho menos el distrito limeño de comas; es simplemente la tierra del tío SAM, la tierra de las oportunidades o los “Yunaites”; lo dejo en claro para conocimiento y causa) y como siempre desde que se relaja en esas soleadas tierras me deja el encarguito de actualizarle la firma de sus planillas de pago como jubilada ante dos, ojo DOS entidades estatales; una de ellas, el ministerio de salud y la otra el ministerio de marina (por el montepío de mi fallecido padre, al cual extraño mucho), como comprenderán no es tarea fácil ya que hay que lidiar todos los meses con empleados públicos desmemoriados en su territorio de trabajo (trabajo ¿…?).
Mi periplo mensual mientras mi madre siga en el norte (casi siempre se toma unas merecidas vacaciones de 8 meses en promedio, entre South Beach, Orange, y key Biscayne) comienza con encontrar el bendito file donde tengo los poderes, copias de DNI mío y de mi madre, partidas de defunción, boletas antiguas etc., etc., etc., los cuales son requeridos mes a mes por cada uno de los des-funcionarios públicos a los cuales tengo que mostrar mi mejor animo, para no ser expectorado de la fila por caerle antipático a alguno de estos extraterrestres que dominan la escena ministerial y de la cual son amos y señores.
Bueno mi comentario de esta vez solo lo voy a girar en torno al Ministerio de Salud, ya que si describo el de ambos Ministerios, realmente nunca terminaría de escribir. El martes pasado después de tomar fuerza de voluntad, valor y mucho animo; comencé mi aventurilla por el sub mundo de las entidades del estado y decidí (lo tengo que hacer mensualmente porque sino, le dejan de pagar a mi madre su dinerito, y encima la ponen como fallecida en la RENIEC. Así funciona el Perú, y resucitarla es bien jodido) ir a firmar la famosa planilla de pagos de mi madre en el local designado para este fin que esta ubicado en Barranco – gracias a Dios -.
Con el mejor animo, llegue a la calle estrecha donde esta ubicada la vieja casona tomada por el estado para que ahí funcione una dependencia ministerial; para esto eran como las 8.30 de la mañana. Tuve que estacionar a 2 cuadras del lugar porque realmente la calle esta inundada de autos; imagino yo; gente que tiene que llegar a realizar algún tramite burocrático ante esta entidad, y me acerque presurosamente a la cola de personas que aguardaban la apertura de las puertas para empezar a realizar sus gestiones. Mis más entrañables amigos, saben cuanto odio hacer colas. Para mí una cola o fila de gente es la expresión mas grosera y sub desarrollada que puede existir (es por eso que no voy al cine y mucho menos al estadio). Pero en fin en el Perú, nadie esta libre de realizar una cola.
Luego de estar parado durante casi 2 horas y 50 minutos, y después de escuchar los gritos, suplicas y demás intentos fallidos de las personas que estaban delante mió y las que seguían en la fila solicitando una explicación por la falta de atención; apareció un marrón (guachimán, seguridad, vigilante, Security-Man ó como quieran llamarlo) que en el castellano mas irreverente balbuceo que la entidad no atendería ese día. El motivo: Aniversario de la institución; y el personal estaba abocado en la ardua tarea de decorar el local, así como en las compras para que la celebración sea un éxito…… Carajo! que bien estamos en el Perú, ahora dejamos de laborar todo un día por el aniversario de la entidad estatal. Nada le costo al jefe de esta entidad mandar a poner un cartel, o decirle al guachimán que conforme la gente llegara le informara de la NO atención!!!, pero los muy pendex, esperaron que haya un nutrido grupo de personas para hacer su anuncio y así generar el malestar natural, porque si lo hacían de la forma correcta, creo yo no gozarían con el mal humor y malestar general del publico que para ellos es como la espinaca para Popeye: simplemente les da mas poder.
Estos días ando muy animado y descontando las horas porque pronto llegara mi auto nuevo y por ello creo que nada cambiará mi estado de ánimo. Como era media mañana y andaba fuera de mi oficina (nadie se había dignado a socorrerme con una tacita de café, como lo hacen en la oficina apenas me sienten llegar) el estomago me reclamaba que le echara algo, y recordé que a una cuadras alguien me comento que había un lugar simpático donde poder retomar el rumbo y las ideas, así que decidí incursionar. El lugar me agrado -por no ser demasiado recargado en la decoración- pero si se notaba muy bien arregladito y me tome un cafecito cortado en la barra, realmente me agrado mucho la atención: Mozos muy amables, incluso el regente del local (asumo seria el dueño) muy preocu.pado de que los parroquianos se sientan como en casa Una vez terminado mi café, recordé que tenia que trabajar así que enrumbe a mi oficina a seguir haciendo patria.
Al día siguiente regrese a la entidad estatal a cumplir con la tarea encomendada por mi madre, pero esta vez decidí ir al medio día, porque imagine yo que los empleados andaban resaqueados de la jarana del día anterior. Pero Oh! sorpresota y eso si me dejo (como diría mi buen amigo Marcel Lagos) ano – nadado (o sea con el trasero mojado por la sorpresa), la entidad publica estaba cerrada por completo (en mi mente pensé Que diablos chuparon que los dejo en una turca de los mil demonios!!!), después de solicitarle la respectiva información al señor guachimán sobre lo ocurrido (usando mi mejor léxico y el tono de voz mas amable que pude simular); este me informo que no estaban atendiendo, el motivo: recién ese día era el dia de la celebración!!! Y había fiesta con baile y todo. Carajo, 2 días sin trabajar por aniversario!!! Eso ya me preocupo porque el plazo para firmar la bendita planilla de pagos se vencía y como dije anteriormente, si no la firmo a mi vieja me la matan y no le pagan más, y eso si es grave (imagínense a mi vieja tratando de comprar en un Mall de Miami y que la cajera le diga que la tarjeta esta sin plata, seguro que a la vieja le da un soponcio). Como era medio dia, decidí tomar fuerzas y me retire pensando en que estos empleados ministeriales, realmente llevan la gran vida, claro está me acorde hasta de su quinta generación de cada uno de ellos.
Decidí tomarme un respiro y volver a disfrutar del día, así que me enrumbe nuevamente al restaurante que el dia anterior me dejo tan buena impresión. Ya en lugar, me acomode en la parte de la terraza (o por lo menos el lugar que funge de ella) y observe que en una pizarra el chef recomendaba: Sopa Criolla, rápidamente a mi mente vinieron recuerdos de almuerzos en la casa de mi tía Anita, quien preparaba una de estas sopitas de la mejor manera, así que me aventure a solicitar una (el frió, el mal momento, todo influencio) claro que después pensé, que hago aquí sentado en la terraza de este lugar, donde estoy a la vista de medio Lima con un UOMO PIU de temporada una corbata de colección tomado sopa, pero les confieso que no me arrepentí.
La 73 (Av. El Sol 175, Barranco); es así como se llama este lugar que me dejo realmente satisfecho con un plato tan simple pero, que cuando esta bien elaborado es un manjar, lo recomiendo realmente. La eficiencia de las personas que atienden el lugar es excelente (te hacen sentir muy cómodo) el tiempo de espera ni se sintió, lugar agradable todo en su lugar!!! Recuerden La 73. Si algo tengo que agradecer a estos empleados públicos, tan comprometidos con el pueblo peruano es que si no fuera por su desgano, mal humor y mal trato hacia los que pagamos nuestros impuestos para que ellos se jaraneen 2 días seguidos, no hubiera podido conocer este lugar tan acogedor y Uds. no podrían deleitarse de este articulo, por tal. GRACIAS ABNEGADOS EMPLEADOS PUBLICOS SIGAN ASI, LES DEBO UNA!!! Solo me quedo una duda, y cuando es aniversario del ministerio cuantos días celebran?.
Hasta la próxima.
Como todas las quincenas, mientras mi adorada madre reposa en las calidas playas del norte (para los que lean este articulo, para mi y mi grupete de amigos el norte no es Piura ni Tumbes, y mucho menos el distrito limeño de comas; es simplemente la tierra del tío SAM, la tierra de las oportunidades o los “Yunaites”; lo dejo en claro para conocimiento y causa) y como siempre desde que se relaja en esas soleadas tierras me deja el encarguito de actualizarle la firma de sus planillas de pago como jubilada ante dos, ojo DOS entidades estatales; una de ellas, el ministerio de salud y la otra el ministerio de marina (por el montepío de mi fallecido padre, al cual extraño mucho), como comprenderán no es tarea fácil ya que hay que lidiar todos los meses con empleados públicos desmemoriados en su territorio de trabajo (trabajo ¿…?).
Mi periplo mensual mientras mi madre siga en el norte (casi siempre se toma unas merecidas vacaciones de 8 meses en promedio, entre South Beach, Orange, y key Biscayne) comienza con encontrar el bendito file donde tengo los poderes, copias de DNI mío y de mi madre, partidas de defunción, boletas antiguas etc., etc., etc., los cuales son requeridos mes a mes por cada uno de los des-funcionarios públicos a los cuales tengo que mostrar mi mejor animo, para no ser expectorado de la fila por caerle antipático a alguno de estos extraterrestres que dominan la escena ministerial y de la cual son amos y señores.
Bueno mi comentario de esta vez solo lo voy a girar en torno al Ministerio de Salud, ya que si describo el de ambos Ministerios, realmente nunca terminaría de escribir. El martes pasado después de tomar fuerza de voluntad, valor y mucho animo; comencé mi aventurilla por el sub mundo de las entidades del estado y decidí (lo tengo que hacer mensualmente porque sino, le dejan de pagar a mi madre su dinerito, y encima la ponen como fallecida en la RENIEC. Así funciona el Perú, y resucitarla es bien jodido) ir a firmar la famosa planilla de pagos de mi madre en el local designado para este fin que esta ubicado en Barranco – gracias a Dios -.
Con el mejor animo, llegue a la calle estrecha donde esta ubicada la vieja casona tomada por el estado para que ahí funcione una dependencia ministerial; para esto eran como las 8.30 de la mañana. Tuve que estacionar a 2 cuadras del lugar porque realmente la calle esta inundada de autos; imagino yo; gente que tiene que llegar a realizar algún tramite burocrático ante esta entidad, y me acerque presurosamente a la cola de personas que aguardaban la apertura de las puertas para empezar a realizar sus gestiones. Mis más entrañables amigos, saben cuanto odio hacer colas. Para mí una cola o fila de gente es la expresión mas grosera y sub desarrollada que puede existir (es por eso que no voy al cine y mucho menos al estadio). Pero en fin en el Perú, nadie esta libre de realizar una cola.
Luego de estar parado durante casi 2 horas y 50 minutos, y después de escuchar los gritos, suplicas y demás intentos fallidos de las personas que estaban delante mió y las que seguían en la fila solicitando una explicación por la falta de atención; apareció un marrón (guachimán, seguridad, vigilante, Security-Man ó como quieran llamarlo) que en el castellano mas irreverente balbuceo que la entidad no atendería ese día. El motivo: Aniversario de la institución; y el personal estaba abocado en la ardua tarea de decorar el local, así como en las compras para que la celebración sea un éxito…… Carajo! que bien estamos en el Perú, ahora dejamos de laborar todo un día por el aniversario de la entidad estatal. Nada le costo al jefe de esta entidad mandar a poner un cartel, o decirle al guachimán que conforme la gente llegara le informara de la NO atención!!!, pero los muy pendex, esperaron que haya un nutrido grupo de personas para hacer su anuncio y así generar el malestar natural, porque si lo hacían de la forma correcta, creo yo no gozarían con el mal humor y malestar general del publico que para ellos es como la espinaca para Popeye: simplemente les da mas poder.
Estos días ando muy animado y descontando las horas porque pronto llegara mi auto nuevo y por ello creo que nada cambiará mi estado de ánimo. Como era media mañana y andaba fuera de mi oficina (nadie se había dignado a socorrerme con una tacita de café, como lo hacen en la oficina apenas me sienten llegar) el estomago me reclamaba que le echara algo, y recordé que a una cuadras alguien me comento que había un lugar simpático donde poder retomar el rumbo y las ideas, así que decidí incursionar. El lugar me agrado -por no ser demasiado recargado en la decoración- pero si se notaba muy bien arregladito y me tome un cafecito cortado en la barra, realmente me agrado mucho la atención: Mozos muy amables, incluso el regente del local (asumo seria el dueño) muy preocu.pado de que los parroquianos se sientan como en casa Una vez terminado mi café, recordé que tenia que trabajar así que enrumbe a mi oficina a seguir haciendo patria.
Al día siguiente regrese a la entidad estatal a cumplir con la tarea encomendada por mi madre, pero esta vez decidí ir al medio día, porque imagine yo que los empleados andaban resaqueados de la jarana del día anterior. Pero Oh! sorpresota y eso si me dejo (como diría mi buen amigo Marcel Lagos) ano – nadado (o sea con el trasero mojado por la sorpresa), la entidad publica estaba cerrada por completo (en mi mente pensé Que diablos chuparon que los dejo en una turca de los mil demonios!!!), después de solicitarle la respectiva información al señor guachimán sobre lo ocurrido (usando mi mejor léxico y el tono de voz mas amable que pude simular); este me informo que no estaban atendiendo, el motivo: recién ese día era el dia de la celebración!!! Y había fiesta con baile y todo. Carajo, 2 días sin trabajar por aniversario!!! Eso ya me preocupo porque el plazo para firmar la bendita planilla de pagos se vencía y como dije anteriormente, si no la firmo a mi vieja me la matan y no le pagan más, y eso si es grave (imagínense a mi vieja tratando de comprar en un Mall de Miami y que la cajera le diga que la tarjeta esta sin plata, seguro que a la vieja le da un soponcio). Como era medio dia, decidí tomar fuerzas y me retire pensando en que estos empleados ministeriales, realmente llevan la gran vida, claro está me acorde hasta de su quinta generación de cada uno de ellos.
Decidí tomarme un respiro y volver a disfrutar del día, así que me enrumbe nuevamente al restaurante que el dia anterior me dejo tan buena impresión. Ya en lugar, me acomode en la parte de la terraza (o por lo menos el lugar que funge de ella) y observe que en una pizarra el chef recomendaba: Sopa Criolla, rápidamente a mi mente vinieron recuerdos de almuerzos en la casa de mi tía Anita, quien preparaba una de estas sopitas de la mejor manera, así que me aventure a solicitar una (el frió, el mal momento, todo influencio) claro que después pensé, que hago aquí sentado en la terraza de este lugar, donde estoy a la vista de medio Lima con un UOMO PIU de temporada una corbata de colección tomado sopa, pero les confieso que no me arrepentí.
La 73 (Av. El Sol 175, Barranco); es así como se llama este lugar que me dejo realmente satisfecho con un plato tan simple pero, que cuando esta bien elaborado es un manjar, lo recomiendo realmente. La eficiencia de las personas que atienden el lugar es excelente (te hacen sentir muy cómodo) el tiempo de espera ni se sintió, lugar agradable todo en su lugar!!! Recuerden La 73. Si algo tengo que agradecer a estos empleados públicos, tan comprometidos con el pueblo peruano es que si no fuera por su desgano, mal humor y mal trato hacia los que pagamos nuestros impuestos para que ellos se jaraneen 2 días seguidos, no hubiera podido conocer este lugar tan acogedor y Uds. no podrían deleitarse de este articulo, por tal. GRACIAS ABNEGADOS EMPLEADOS PUBLICOS SIGAN ASI, LES DEBO UNA!!! Solo me quedo una duda, y cuando es aniversario del ministerio cuantos días celebran?.
Hasta la próxima.
